Los conceptos de desarrollo y crecimiento organizacional, siendo considerados
en la mayoría de los casos como similares, provienen de visiones y
concepciones distintas, sobre los fines y contexto de las empresas.
El crecimiento tiene que ver con aspectos físicos y mentales. El desarrollo por
el contrario, con los aspectos emocionales y espirituales.
De la misma forma que hay seres humanos con alto nivel de desarrollo y bajo
nivel de crecimiento, encontramos hoy en la mayoría de las organizaciones una
extraordinaria oportunidad de trabajar en el tema de desarrollo, ya que la fase
de crecimiento ha sido el foco de la gestión desde hace ya mucho tiempo.